Fumar sigue siendo un tema controvertido porque, sin duda, no es bueno para la salud y, por tanto, supone una pesada carga para el sistema sanitario. Por ello, durante muchas décadas se han realizado esfuerzos para reducir las tasas de tabaquismo, tanto en la UE como a escala internacional.
Pero el tabaquismo sigue siendo popular, aunque fume menos gente que en mucho tiempo. En Japón y EE.UU. fuma en torno al 12-13% de la población, y en la UE las cifras suelen ser aún más altas (en torno al 25% en Francia, en torno al 20% en España, en torno al 17% en Dinamarca y en torno al 11% en el Reino Unido). Pero ahora hay un país en la UE clasificado como libre de humo: Suecia.
Según la SVT, basándose en un nuevo informe del Consejo Sueco para la Información sobre el Alcohol y Otras Drogas, el porcentaje de fumadores suecos ha descendido del 16 al 4,8 por ciento entre 2003 y 2025. Si la tasa es inferior al 5%, el país se clasifica como libre de humo. En realidad, el objetivo era alcanzar esa marca ya el año pasado, pero el hito se logró en 2026.
Entre las razones del éxito están las campañas de información, las zonas libres de humo, las subidas de impuestos y el apoyo para dejar de fumar. Sin embargo, también hay que señalar que Suecia tiene su propia forma de tabaco enormemente popular en forma de snus sueco. Por el contrario, las cifras de consumidores de snus han subido, por lo que parece que el ansia de nicotina persiste, pero que fumar ya está completamente pasado de moda. El snus, sin embargo, causa muchos menos problemas de salud y no se considera ni de lejos tan peligroso (no afecta a los pulmones, por ejemplo), por lo que sigue considerándose una gran ganancia neta.
