A menudo se especula sobre el estado de la economía rusa tras su guerra contra Ucrania y las sanciones impuestas por Occidente. Aunque las estimaciones sobre la gravedad de la situación varían mucho, sigue habiendo indicios de que las cosas no parecen ir del todo bien.
Esto incluye el hecho de que el banco central ruso está vendiendo actualmente grandes cantidades de sus reservas de oro. El precio del oro es alto hoy en día y, en los últimos cuatro meses, Rusia ha vendido 28 toneladas de este metal precioso, lo que supone el mayor descenso desde 2002. Al parecer, los fondos se están utilizando para tapar agujeros presupuestarios y no para inversiones.
Los analistas creen ahora que las ventas de oro indican que Rusia se está quedando sin opciones para financiar el país y la guerra, y que las reservas de oro son una especie de último recurso.
