
Cabe recordar que hace unos meses, Beijing hizo expresa su intención de analizar y controlar de cerca el impacto de los videojuegos en los jóvenes. Por ello limitó el tiempo de juego a tres horas por semana, lo cual ha atemorizado a los inversores.
El impacto de tales anuncios se dejó ver en Tencent, la cual también es responsable de otros éxitos mundiales como League of Legends, pues en su último reporte trimestral anunció que sus ingresos totales aumentaron un 13%. Esto representa su tasa de crecimiento más lenta desde su salida a bolsa en 2004. Además, los ingresos por juegos en China sólo crecieron un 5% a comparación del 20% a nivel internacional.
Durante tres años, Fortnite se mantuvo en una versión de prueba antes de su cierre, lo cual significa que los jugadores no tenían la capacidad de comprar artículos digitales para vestir a sus avatares, lo cual representa la principal forma de ingresos para la plataforma. En todos estos años, el gobierno no ha explicado la razón por la que Fornite está en la lista negra.
A pesar de las restricciones, el mercado de juegos en China es uno de los de mayor crecimiento. Para este año, según cifras de Newzoo, el mercado tendrá un valor de 46,000 millones de dólares frente a los 43,000 millones de dólares de América del Norte.
Otra de los ejemplos que demuestran la gran afición por los videojuegos a pesar de las acciones gubernamentales por controlarlos es que el 6 de noviembre, millones de aficionados se conectaron para ver el campeonato mundial de League of Legends, que se celebró en Islandia y donde resultó campeón el equipo chino, lo cual generó celebraciones masivas en las calles.
Las restricciones también impactan en otras tecnológicas
Además de Tencent y Fortnite, otras empresas de tecnología extranjeras han sufrido las regulaciones de China. A mediados de octubre, Microsoft informó que cerró una versión localizada en China de LinkedIn, su plataforma de redes profesionales, debido al desafiante clima para las tecnológicas en ese país.
De acuerdo con la empresa, percibían “un entorno operativo significativamente más desafiante y mayores requisitos de cumplimiento en China” y, por lo tanto, la empresa cerrará la versión actual de su plataforma a finales de este año.
Asimismo, el 2 de noviembre, los servicios de Yahoo! dejaron de estar accesibles. “El entorno comercial y jurídico es cada vez más difícil en China”, dijo un portavoz de la empresa, cuyo proceso de retirada había comenzado en 2013, con el cierre del servicio de mensajería.
En este caso, la polémica determinación tuvo relación con las regulaciones introducidas en materia de privacidad y seguridad de los datos por parte del Estado. En este sentido, la empresa dijo que mantenía “su compromiso con los derechos de los usuarios y un internet libre y abierto”.