
Entonces… otra colaboración con Fortnite, ¿no? A principios de la semana se filtró una imagen del memorial de Abraham Lincoln y desde ese momento la cosa ya pintaba mal, porque se intuía que meterían un monumento del “Gran Emancipador” de Estados Unidos a un juego al que básicamente entras a disparar (muy estadounidense, por cierto). Hasta que finalmente se revela que el memorial era para ambientar una especie de Washington DC donde los jugadores podrán escuchar el célebre discurso ‘I have a dream’. Sí, la última colaboración de Fortnite es con el Doctor Martin Luther King Jr.
Probablemente ya lo intuías, pero no está de más aclararlo: MLK, A March Through Time es una colaboración mal planeada por donde la veas. Por supuesto, no fue idea enteramente de Epic Games, sino que es una colaboración que se hizo con TIME Studios con toda la buena intención de hablarle a las nuevas generaciones sobre el movimiento de Derechos Civiles en Estados Unidos a principios de los 60.
Pero es Fortnite. Y la gente se comportará como lo hace en Fortnite. Por supuesto, tuvieron el buen tino de no incluir armas en esta experiencia (y con los líos de racismo en Estados Unidos hubiéramos visto seguramente escenas lamentables), pero los bailes siguen activos. Y tomar capturas o videos de sus personajes bailando frente al discurso de Martin Luther King Jr. es el equivalente digital de esos influencers que se toman fotografías en Auschwitz.
En el fondo, es comparar un hito en la historia que buscaba evitar que la gente siguiera sufriendo discriminación, un discurso que eventualmente le costaría la vida a Martin Luther King con un concierto de Ariana Grande, o de Marshmellow. Es decir: convertir en espectáculo una protesta. Imagina que tú reclamas que alguien te ha sacado de casa y te ha robado todo, y llega Epic Games a grabarte y a ganar dinero con tu reclamo.
Entrar a esta modalidad de juego es entrar a un museo interactivo, donde puedes ver en una pantalla gigante el video real del discurso de MLK del 28 de agosto de 1963. La pantalla está enclavada en un edificio que, a manera de museo, deja a los jugadores leer sobre algunos datos de este movimiento para después hacerles una trivia… y luego otra serie de misiones que, la verdad, distraen bastante de escuchar el discurso. Como experiencia de juego, es aburrido; y como experiencia pedagógica es… bueno, poco afortunada.
Los jugadores que completen la experiencia de MLK obtendrán un spray conmemorativo, pero es improbable que obtengan la consciencia que TIME quiso (supuestamente) inculcar con esta modalidad de juego. Aunque la verdad, parece que no se esforzaron mucho, hay modos creados por la comunidad de Fortnite que están mucho más elaborados.
Pero lo peor de todo esto es el descarado uso de una imagen como la de Luther King Jr. para lucrar. No es la primera vez que la conmemoración de esta figura recibe un whitewash con fines poco éticos. Fortnite ha tenido varios problemas con la discriminación de su comunidad anteriormente, y ni hablar de la explotación de sus creativos afroamericanos. Otro punto en contra de Fortnite.